Coronación Canónica
Rito de la Coronación
La costumbre de representar a Santa María Virgen ceñida con corona regia data ya de los tiempos del Concilio de Éfeso (431) y fue propagada en Occidente por los fieles, religiosos y laicos; sobre todo desde finales del siglo XVI, precisamente por un fraile capuchino llamado Fray Jerónimo Paolucci quien, como colofón a las misiones pastorales que realizaba por toda Italia, procedía a coronar a la imagen de la Virgen María con más devoción del lugar.
Los Papas secundaron esta forma de piedad popular y finalmente el rito se acabará incorporando a la Liturgia Romana en el siglo XIX.
La reforma llevada a cabo bajo el pontificado de San Juan Pablo II en 1981 otorga a los obispos diocesanos la facultad de conceder la Coronación canónica a aquellas imágenes que sean merecedoras de tal honor y que pertenezcan a su jurisdicción eclesiástica.
Consultados los organismos diocesanos y locales pertinentes, el obispo juzgará sobre la oportunidad de coronar una imagen de la Santísima Virgen, teniendo en cuenta la devoción popular que suscita y el cultivo del genuino culto litúrgico y el apostolado cristiano.
Se establecen por tanto tres tipos de coronación: Canónica Pontificia (concedida por el Santo Padre), Canónica Diocesana (concedida por el Obispo de la Diócesis) y Litúrgica (otorgada por cualquier sacerdote y puede ser elevada a Canónica con posterioridad).

Requisitos de una Coronación

Las indicaciones que establece la Sagrada Congregación para el Culto Divino y que nos han sido manifestadas por nuestro Vicario General como requisitos son:

La imagen que va a ser coronada debe gozar de “veneración por parte del pueblo cristiano de tal manera que el rito de la coronación realmente manifieste la devoción y la piedad del pueblo hacia la Madre del Señor”.
El rito debe ser hecho por el Obispo según el orden de celebración contenido en el Pontifical Romano.
La corona que se emplee en la celebración debe ser fabricada artísticamente y al mismo tiempo brille por una auténtica simplicidad y un arte verdadero.
La documentación a enviar a la Sagrada Congregación para el Culto Divino es la siguiente: Petición del Obispo, breve visión histórica de la imagen que va a ser coronada y también de la devoción popular hacia esa imagen. Además se remitirán actas, peticiones, firmas tanto eclesiásticas como civiles que acompañan a la petición y que manifiestan la devoción del pueblo cristiano.
Nuestra Diócesis exige además la celebración de un Cabildo extraordinario de hermanos y llevar a cabo un plan pastoral y una obra social específica con motivo de la coronación.
La facultad de coronar se concede por Decreto de la citada Congregación y por Letras Apostólicas expedidas en forma de Breve.

Suscribete aquí:

Suscribete a nuestro newsletter y mantente informado sobre las ultimas novedades de la Coronacion de Mª Stma de la Paz y Esperanza

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies