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Historia

Llegamos al año 1941, año que se cumpliría uno de los fines por la que se fundó la Hermandad, la consumación del Sacramento de la Penitencia y la Evangelización en la calle. Así, con 250 hermanos en su censo, hacía su primera Estación de Penitencia la Cofradía de la Paz en la tarde del Domingo de Ramos. El cortejo nazareno, concebido bajo la idea artística de Martínez Cerrillo, salió desde la Plaza de Capuchinos, al igual que el Paso de Palio de Maria Santísima, que en años sucesivos lo haría desde la Iglesia de Merced, al no contar Santo Ángel con una puerta con las dimensiones adecuadas para su salida desde el interior.

 Durante los años 1942 y 1943, la Corporación capuchina incrementó su numero de hermanos a ochocientos. Ambos años también son muy recordados por sus cofrades pues se imponía el Fajín de General a la Santísima Virgen concebido por el Ministro del Ejercito Sr. Varela, y un hecho todavía mas trascendente, la llegada de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia. Y así fue, durante los cultos por la Onomástica de María Santísima de la Paz, 25 de enero de 1943, el Conciliario de la Hermandad, Reverendo Padre Fray Jesús de Pedro Abad, bendecía la Imagen de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, obra de nuestro recordado hermano don Juan Martínez Cerrillo. La Semana Santa de aquel año también guardaba novedades para la Cofradía, al realizarse el cambio de día de su salida al Miércoles Santo, donde permanece en la actualidad.

 La primera Estación de Penitencia en la que aparecía la Imagen del Señor fue la de 1944, que sobre un paso cedido por la Real Hermandad del Stmo. Cristo de la Expiración, hizo su presencia humilde en las calles cordobesas. Culminado 1944, se realizaron cambios en la Directiva de la Hermandad, pasándose a ser Hermano Mayor don Antonio Caballo Jiménez, tras permanecer cinco años en el cargo don Juan Calero Cantarero. Se cierra así el capítulo fundacional de esta Hermandad, que enfilaba ya con paso firme años de ilusión y fervor en el corazón de esta Bendita Tierra.


 Finales de la década fundacional.


  La sucesión en el cargo de Hermano Mayor fue fructífera para terminar la obra comenzada por don Juan Calero, dándole Caballo Jiménez un gran empuje económico y adquiriendo la Hermandad un carácter intelectual y cultura, promoviendo el encuentro con la sociedad cordobesa.


 Durante este mandato, la Junta de Gobierno estuvo marcada por una impronta “empresarial” muy notable en cada proyecto que se acometía, cuyos resultados se materializaron en el primer paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, estrenado en la Semana Santa de 1946, y el comienzo de una nueva candelería para el paso de palio, así como la adquisición de nuevo patrimonio que configuraría el primitivo paso de María Santísima. También destacamos de esta época, la preocupación del Hermano Mayor por dotar la Hermandad de una minuciosa preparación espiritual.

 

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