Dentro del proceso de enriquecimiento y renovación del guion procesional de nuestra Hermandad, presentamos el diseño del nuevo Simpecado, una insignia concebida como exaltación del dogma de la Pura y Limpia Concepción de María y que verá la luz, D. m., el Miércoles Santo de 2027.
La obra, diseñada por Curro Claros, conjuga de manera armónica dos de las disciplinas artísticas tradicionalmente vinculadas al patrimonio cofrade: el bordado y la orfebrería, que se integran en una composición de marcado carácter barroco y profundo simbolismo inmaculista.
El Simpecado adopta forma de estandarte simétrico de dos picos o capuz, profusamente ornamentado mediante elementos arquitectónicos y vegetales que se distribuyen en torno a su eje central.
El paño que enmarca la representación de la Santísima Virgen será realizado en tisú celeste, tonalidad tradicionalmente asociada a la iconografía inmaculista, evocadora del cielo y de marcado simbolismo mariano, siguiendo igualmente la línea cromática del actual Simpecado de nuestra Hermandad. El tisú se asentará sobre una base de malla de oro, aportando luminosidad, profundidad y riqueza al conjunto.
Uno de los rasgos más singulares del diseño es la combinación de oro y plata. El oro queda reservado para determinados elementos de mayor realce, mientras que la plata adquiere un destacado protagonismo dentro de la composición general. El contraste entre ambos metales dota a la pieza de una luminosidad característica y refuerza su personalidad estética.
La composición se articula en torno al medallón central, rodeado por un imponente aparato ornamental de inspiración barroca, formado por grandes volutas, roleos y motivos vegetales. La decoración se enriquece mediante caídas de flecos y borlas que evocan suntuosos cortinajes, junto a aplicaciones de pedrería celeste. La zona superior queda solemnemente coronada por una corona real, que preside el conjunto.
La Inmaculada, centro de la composición
El corazón del Simpecado está ocupado por una representación de la Inmaculada Concepción, dispuesta sobre un resplandor de rayos rectos y flamígeros. A su alrededor se distribuyen inscripciones, elementos florales y una destacada presencia de azucenas, símbolo tradicional de la pureza de María.
La imagen de la Virgen estará inspirada en la Inmaculada del Tesoro de la Catedral de Córdoba, obra de Camillo Rusconi. Será ejecutada en plata de ley, mientras que el rostro y las manos presentarán un acabado de apariencia marfileña. La acompañarán dos ángeles, igualmente realizados en plata, que la flanquean portando jubilosamente instrumentos musicales y reforzando el carácter glorioso de la escena.
El programa iconográfico y teológico de la insignia se completa mediante tres cartelas que proclaman la pureza inmaculada de María.
La cartela superior, situada bajo la corona real, recoge la inscripción latina «SINE LABE CONCEPTA» —«concebida sin mancha»—, expresión directamente vinculada al dogma de la Inmaculada Concepción.
Las dos cartelas inferiores contienen sendas evocaciones marianas tomadas del Cantar de los Cantares: «PULCHRA UT LUNA» —«hermosa como la luna»— y «ELECTA UT SOL» —«escogida como el sol»—.
En el centro figura además el escudo franciscano, como testimonio de la vinculación de nuestra Hermandad con la Orden que nos acoge y de la especial relación histórica del franciscanismo con la defensa y proclamación del privilegio inmaculista, siendo la Inmaculada Concepción patrona de la Orden Franciscana.
De este modo, el Simpecado se concibe como una pieza en la que iconografía, simbolismo y riqueza material quedan al servicio de la exaltación de la Inmaculada Concepción, mediante el empleo del oro, la plata, la malla, la pedrería y distintas técnicas de bordado y orfebrería.
Cordonería y remates
Mención especial merece la cordonería, diseñada igualmente mediante la combinación de plata y oro y enriquecida con aplicaciones de pedrería, pinjantes y pasamanería. Dentro de este conjunto destacan especialmente los dos jarrones centrales de azucenas, que vuelven a incidir en el simbolismo de la pureza mariana.
Los abundantes chorros de bellotas que recorren y rematan el perímetro lateral e inferior de la insignia evocan algunos de los característicos trabajos del maestro Juan Martínez Cerrillo, estableciendo así un diálogo con referentes fundamentales del patrimonio artístico cordobés.
La pieza quedará rematada por una cruz de plata de ley, presidida en su centro por una aguamarina y enriquecida mediante una delicada decoración de volutas y rayos.
Como es tradicional, el nuevo Simpecado estará acompañado por dos faroles realizados en plata de ley. En ellos adquirirá especial protagonismo el cristal, combinado con aplicaciones de orfebrería compuestas por motivos vegetales y volutas, manteniendo así la coherencia ornamental con la insignia a la que acompañarán.
Ejecución artística
La ejecución de los bordados será realizada por el artista cordobés Francisco Pérez Artés, autor de numerosas piezas destinadas a hermandades de Córdoba y de otros puntos de la geografía nacional. Entre sus trabajos para nuestra corporación destaca especialmente el Guion de Coronación, estrenado por la Hermandad el pasado Miércoles Santo.
Por su parte, los trabajos de orfebrería serán ejecutados por N.H.D. Jesús de Julián, reconocido orfebre cordobés cuya producción se encuentra presente en numerosas hermandades de Córdoba y de distintos puntos de España. Para nuestra Hermandad ha realizado, entre otras obras, la media luna ofrendada a María Santísima de la Paz y Esperanza Coronada, así como el asta y las varas de acompañamiento del Guion de Coronación.
Con este nuevo Simpecado, la Hermandad continúa avanzando en el enriquecimiento de su patrimonio y de su guion procesional, incorporando una obra concebida no solo desde la excelencia artística y artesanal, sino, ante todo, como manifestación pública de nuestra devoción a María Santísima y de la fe de la Iglesia en su Inmaculada Concepción.
